NUEVA YORK (16 de octubre de 2026) – La guerra y la ocupación, las transacciones corporativas de tierras, los esquemas de carbono y conservación, y las leyes que ignoran los regímenes convencionales de tenencia están despojando a campesinos, pescadores, pastores y pueblos indígenas de sus territorios, e impulsando la concentración de la tierra a niveles históricamente sin precedentes, advirtieron hoy expertos de la ONU.
“Los antiguos factores que impulsan la desposesión siguen vigentes. Ahora, nuevos mecanismos se suman a los anteriores”, afirmó Shalmali Guttal, presidenta-relatora del Grupo de Trabajo sobre los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en zonas rurales.
En su informe más reciente a la Asamblea General, el Grupo de Trabajo examina cómo los campesinos han perdido el acceso a sus territorios y cómo puede abordarse esta situación.
Algunas formas y modalidades de desposesión son evidentes: adquisiciones corporativas de tierras, proyectos de carbono que a menudo se ponen en marcha sin el consentimiento de las comunidades, y la acuicultura industrial y el turismo que invaden las zonas de pesca. Sin embargo, otras dejan poca o ninguna huella visible: la compra gradual de explotaciones agrícolas pequeñas y medianas, los registros digitales de tierras que pueden eliminar reclamaciones consuetudinarias, y las leyes que consideran los pastizales y los puntos de agua como tierras vacantes.
“Los conflictos armados y las ocupaciones prolongadas aceleran la desposesión, con efectos que perduran más allá del propio conflicto”, señaló Guttal. El informe observa que, desde Sudán hasta Ucrania, Gaza y Cisjordania, las tierras agrícolas han sido despobladas, confiscadas o destruidas, junto con los medios para producir alimentos.
El resultado es una concentración extrema y creciente en un extremo y la falta de tierras en el otro. En la actualidad, el 0,1 % de las explotaciones agrícolas más grandes controla más de la mitad de las tierras agrícolas del mundo. El Norte Global no es una excepción. Como señala el informe, en los Estados Unidos, el 4,4 % de las explotaciones agrícolas controlaba el 61 % de las tierras agrícolas en 2022; en la Unión Europea, el 3,1 % controlaba el 52,2 % en 2013.
Los expertos determinaron que menos del 15 % de las mujeres rurales poseen derechos seguros sobre la tierra, y que los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de contar con derechos seguros sobre las tierras agrícolas. Los proyectos de carbono, conservación y acuicultura suelen ubicarse en territorios donde las mujeres carecen de títulos formales, aunque continúan utilizando esas tierras.
El Grupo de Trabajo señaló que los desafíos van más allá de la tierra. El concepto de “territorio” incluye la tierra, el agua, los mares costeros, la pesca, los bosques y los pastizales. De acuerdo con el informe, estos elementos determinan tanto la seguridad alimentaria como el ejercicio de todos los derechos consagrados en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP).
“La pesca artesanal suministra cerca de dos tercios de las capturas mundiales destinadas al consumo humano directo. Privar a los pescadores del acceso a estos recursos y concentrarlo en manos de unos pocos requiere la atención inmediata de los gobiernos”, indicó.
“Formalizar una propiedad desigual es jurídicamente insuficiente”, afirmó Guttal. El Grupo de Trabajo pidió una reforma agraria que vaya más allá de los títulos de propiedad y exhortó a los Estados a reconocer los regímenes consuetudinarios y colectivos de tenencia, tanto sobre zonas de pesca y pastizales como sobre tierras agrícolas, en igualdad de condiciones con la propiedad privada; limitar la acumulación de tierras; y redistribuirlas entre las personas sin tierra, los jóvenes y otros grupos marginados.
“La restitución debe abarcar los territorios, y no únicamente la tierra, para todas las personas que hayan sido expulsadas”, afirmó Guttal.
Dar efectividad a la UNDROP, añadió Guttal, requiere “el reconocimiento de formas plurales de tenencia, la redistribución allí donde el acceso es desigual y la restitución allí donde se ha producido la desposesión”.
FIN
Shalmali Guttal es la Presidenta del Grupo de Trabajo sobre los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales.
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