GINEBRA (26 de junio 2026) – El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó este viernes a adoptar medidas inmediatas para prevenir nuevas pérdidas de vidas bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) y pidió que se lleven a cabo investigaciones independientes de todas las muertes ocurridas bajo custodia de dicho organismo.
Türk señaló que resulta alarmante que, según datos oficiales del Gobierno de Estados Unidos, durante los primeros cinco meses de este año hayan fallecido 18 personas en centros de detención del ICE. Además, este mes se ha informado de otro caso de muerte bajo custodia del ICE. En 2025 se registraron un total de 33 muertes, frente a 11 en 2024.
El Alto Comisionado añadió que la falta de transparencia y claridad en torno a las circunstancias de estas muertes bajo custodia socava la rendición de cuentas respecto de las mismas.
«Hago un llamamiento para que se lleven a cabo investigaciones expeditas, independientes, imparciales y efectivas de todas las muertes ocurridas bajo custodia del ICE. Los responsables de violaciones a la ley deben rendir cuentas, y deben garantizarse los derechos de las familias de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición», afirmó Türk.
Estas muertes se han producido en un contexto de amplia expansión del sistema de detención migratoria en Estados Unidos, con más de 60.000 personas actualmente detenidas por el ICE, frente a aproximadamente 40.000 a comienzos de 2025, según los datos oficiales más recientes. Asimismo, existen planes para aumentar aún más la capacidad de detención hasta alcanzar las 90.000 personas para finales de 2026.
Según se informa con frecuencia, las personas detenidas, entre ellas familias enteras con niños y niñas, así como personas con condiciones médicas que las hacen especialmente vulnerables, enfrentan condiciones de detención y trato inhumanos, incluyendo una atención sanitaria y alimentación inadecuadas, así como la exposición a brotes de enfermedades en instalaciones hacinadas. También se han reportado alegaciones preocupantes sobre el uso de la fuerza. Además, cinco de las muertes reportadas oficialmente en 2026 fueron clasificadas como suicidios.
También se ha reportado la ausencia de información sobre el paradero de las personas detenidas durante traslados, lo que provoca una considerable angustia entre sus familiares, mientras que la prolongada incertidumbre en torno a su situación jurídica y a los procedimientos legales contribuye al sufrimiento psicológico de las personas detenidas.
Asimismo, Türk expresó preocupación por el uso reportado del aislamiento, que debería constituir una medida excepcional y que, particularmente cuando es prolongado o indefinido, podría llegar a constituir trato cruel, inhumano o degradante.
«Todos estos factores exacerban la vulnerabilidad y suscitan serias preocupaciones sobre si algunas de estas muertes bajo custodia del ICE podrían haberse evitado», señaló el Alto Comisionado.
Türk enfatizó que deben priorizarse las alternativas a la detención. La detención por motivos migratorios debería ser una medida excepcional y de último recurso, y en general debería evitarse en el caso de personas con condiciones médicas o de salud mental graves, así como de mujeres embarazadas. Independientemente de su situación migratoria o de la de sus padres, los niños y las niñas no deberían ser sometidos a la detención migratoria.
Las autoridades migratorias de Estados Unidos deben garantizar que sus centros de detención cumplan con las normas y estándares internacionales de derechos humanos. Esto incluye respetar la dignidad de las personas, evitar el hacinamiento, proporcionar acceso oportuno a servicios de salud, incluidos los de salud mental, garantizar la notificación a familiares, la asistencia consular, la representación legal y los servicios de interpretación necesarios para todas las personas en detención migratoria.
El Alto Comisionado instó a restablecer plenamente y fortalecer los mecanismos independientes de supervisión de la detención migratoria, destacando su importancia como una salvaguardia fundamental contra los abusos. También subrayó el papel crucial de órganos del Congreso en la supervisión de las prácticas de control migratorio y de la financiación pública correspondiente, a fin de garantizar un mejor cumplimiento del derecho internacional de los derechos humanos.
Türk condenó enérgicamente la continua deshumanización y criminalización de las personas migrantes y refugiadas. Asimismo, expresó su apoyo a todas aquellas personas que continúan defendiendo la dignidad, la equidad y la protección de los derechos humanos, incluidos abogados y abogadas, periodistas, organizaciones basadas en la fe y organizaciones de la sociedad civil.
Por último, el Alto Comisionado enfatizó que nadie debe ser devuelto a un lugar donde pueda enfrentarse a graves violaciones de los derechos humanos o a otros daños irreversibles.
FIN
Para más información y solicitudes de prensa:
En Ginebra
Ravina Shamdasani – ravina.shamdasani@un.org
Marta Hurtado – marta.hurtadogomez@un.org
En Nueva York
Laura Gelbert – gelbert@un.org
Facebook unitednationshumanrights
Instagram @unitednationshumanrights
