Situación de los derechos humanos en Nicaragua – Declaración del Alto Comisionado

Situación de los derechos humanos en Nicaragua – Declaración del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Volker Türk – 15 de diciembre de 2022

Señor Presidente,
Excelencias,

Distinguidos Delegados,

Los que amamos a los grandes escritores latinoamericanos sabemos cómo el tema de la revolución y el realismo mágico dominan su obra.

Algunos autores también han descrito el lado oscuro de muchas revoluciones, incluyendo cómo, después de ellas, algunas han devorado a sus hijos.

Desde la última actualización realizada por mi predecesora ante este Consejo sobre la situación de derechos humanos en Nicaragua, el clima de opresión solo se ha intensificado.

El número de personas detenidas arbitrariamente por expresar sus opiniones políticas o por ser percibidas como críticas del Gobierno, ha incrementado de 195 en septiembre a 225 al día de hoy (26 mujeres y 199 hombres).

Esto incluye a familiares de opositores políticos detenidos, presuntamente para presionarles a estos últimos a entregarse. 

Como fue informado por mi antecesora, las condiciones de detención son precarias. Las personas detenidas en El Chipote continúan con acceso limitado a cuidados médicos y dietas balanceadas, y falta de visitas regulares de sus familiares.

Su salud mental continúa deteriorándose día a día.

Se han reportado tratos humillantes y degradantes a los familiares que visitan a los presos, como las mujeres adultas mayores que son obligadas a desnudarse para ser registradas.

En términos más generales, además de la situación difícil de las personas detenidas arbitrariamente, deseo destacar otros acontecimientos preocupantes.

Más de 3000 ONGs nacionales e internacionales han sido canceladas, casi la mitad solo desde septiembre de este año, dejando a innumerables personas sin acceso a sus servicios o asistencia.

También se ha amordazado de los medios de comunicación, con 26 medios nacionales y tres medios internacionales clausurados por el Gobierno.

Y una nueva ley aprobada en octubre exige el registro y la autorización del Gobierno para la producción, filmación y exhibición de cualquier material audiovisual en el país.

12 ciudadanos nicaragüenses no han podido regresar a su país, presuntamente por una decisión del Gobierno de Nicaragua, y sin ninguna información sobre la razón de tal negativa. Hago un llamado a las autoridades para que garanticen que todos los y las nicaragüenses puedan salir y entrar a su país de conformidad con el derecho internacional.

Personas defensoras de derechos humanos, periodistas, miembros del clero o quienes son percibidos como opositores políticos, son arrestados, acosados, intimidados.

Algunos de ellos son procesados penalmente por los delitos de conspiración para menoscabar la integridad nacional o por “noticias falsas”.

Todo como parte de un esfuerzo sistemático para sofocar a opositores y disidentes.

La preparación y celebración de las elecciones municipales de noviembre tuvo elementos de un ejercicio autocrático.

Con una ola de arrestos y despidos de opositores políticos en los meses previos a las elecciones.

Los partidos políticos cuya personalidad jurídica fue cancelada en 2021 vieron excluida su participación.

El día de las elecciones estuvo plagado de actos de intimidación, con puestos de control establecidos alrededor los colegios electorales para rastrear a los votantes.

A las personas percibidas como opositoras políticas se les negó el acceso a los centros de votación.

Tras las elecciones, policías antidisturbios habrían reprimido a simpatizantes del partido político indígena YATAMA, que aseguraban haber ganado en el municipio de Waspam, en la Costa Caribe Norte. Fuimos informados que al menos 19 personas, en su mayoría jóvenes indígenas, fueron arrestadas y detenidas durante varios días.

Excelencias,

Los efectos de la crisis continúan repercutiendo más allá de las fronteras nicaragüenses.

Entre enero y octubre de 2022, Costa Rica recibió 70.000 nuevas solicitudes de asilo de nicaragüenses. Además, se registró la llegada de más de 147.000 nicaragüenses a las fronteras de los Estados Unidos de América.

Y el país ha seguido aislándose de la comunidad internacional.

Solo este año, Nicaragua no cooperó con varios órganos de tratados de derechos humanos de las Naciones Unidas en el contexto del examen de sus informes periódicos, y se negó a cooperar con la visita prevista al país en 2023 del Subcomité para la Prevención de la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

Nicaragua tampoco cooperó con el sistema interamericano de derechos humanos.

Esta es la imagen de un contrato social en ruinas.

De confianza erosionada.

De vidas quebrantadas.

De una sociedad fracturada.

Excelencias,

¿Qué se puede hacer?

Necesitamos participación y compromiso concertados a nivel nacional, regional e internacional, basados en las normas internacionales de derechos humanos.

A nivel nacional, insto a las autoridades a liberar de inmediato a todas las personas detenidas arbitrariamente.

Reintegrar al escenario social y político a quienes han sido excluidos, para que participen en la vida pública.

Respetar plenamente las libertades fundamentales de expresión, asociación y reunión, que son esenciales para el desarrollo sostenible.

Reconstruir el contrato social y devolver la esperanza.

Y establecer un diálogo nacional inclusivo, fundado en los derechos humanos.

Mi Oficina está lista para seguir trabajando con las autoridades en ese sentido y solicito nuevamente el acceso al país para mi personal.

A nivel internacional, es importante que la comunidad internacional asegure un respaldo sostenido a las organizaciones de la sociedad civil, muchas de las cuales continúan operando desde el exilio.

Y también que apoye, a través de medidas de protección internacional para los refugiados, a las personas que se han visto obligadas a salir del país.

Señor Presidente,

Me gustaría expresar mi solidaridad con las víctimas y sus familias, y con todos los defensores de derechos humanos en Nicaragua y en el exilio. Mi Oficina continuará apoyando los esfuerzos por la rendición de cuentas, y por la promoción y protección de los derechos humanos.

FIN

Para más información y solicitudes de prensa, por favor contacte con :

Ravina Shamdasani :  + 41 22 917 9169 / ravina.shamdasani@un.org o

Liz Throssell : + 41 22 917 9296 / elizabeth.throssell@un.org o

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Marta Hurtado : + 41 22 917 9466 / marta.hurtadogomez@un.org

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