Hoy celebramos la valentía, la creatividad y las contribuciones de las personas y comunidades LGBTIQ+ en todo el mundo.
Celebramos los colores de la inconformidad: los tonos valientes de aquellos y aquellas quienes se mantienen fieles a sí mismos; de aquellos y aquellas quienes alzan la voz contra la injusticia afrontando incluso grandes riesgos para su persona; y de aquellos y aquellas quienes se atreven a cuestionar las ortodoxias.
Desafiar el status quo forma parte del ADN del movimiento por los derechos humanos.
Durante siglos, las personas se han enfrentado a estructuras y sistemas de poder arraigados y han exigido igualdad para todos.
Las comunidades LGBTIQ+ han trazado el camino durante décadas.
el año pasado se lograron algunos avances importantes en la defensa de sus derechos humanos.
Santa Lucía despenalizó las relaciones consensuales entre personas del mismo sexo.
Botsuana eliminó las disposiciones que penalizaban las relaciones entre personas del mismo sexo como respuesta a varias sentencias judiciales.
El pueblo nepalí eligió a una mujer transgénero como miembro del Parlamento por primera vez en la historia del país.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó que la prohibición de Hungría sobre contenidos destinados para niños acerca de la orientación sexual y la identidad de género violaba derechos fundamentales.
Hoy expresamos nuestra solidaridad con las comunidades LGBTIQ+ en todo el mundo.
Pero, no podemos dar por sentadas todas estas conquistas.
Porque la lucha por la libertad, la igualdad y la dignidad está aún lejos de acabar.
La violencia y la discriminación contra las personas LGBTIQ+ es generalizada.
Los recortes a la financiación de la sociedad civil están privando a las personas de apoyo y servicios.
Más de uno de cada tres países en el mundo aún criminalizan las relaciones consensuadas entre personas del mismo sexo, y varios la penalizan con la pena de muerte.
Esta tendencia está empeorando. El año pasado, Burkina Faso penalizó las relaciones consensuales entre personas del mismo sexo. Senegal aumentó las penas de prisión por actos sexuales entre personas del mismo sexo de cinco a diez años. En otros países se están estudiando leyes similares, incluyendo Ghana.
Estas leyes también penalizan la difusión de información sobre temas LGBTIQ+, restringiendo la libertad de expresión y la defensa de los derechos humanos. Bielorrusia y Kazajistán adoptaron restricciones legales parecidas.
Las autoridades de Camerún, Hungría, Indonesia, Marruecos, Túnez, Turquía y otros países han detenido y perseguido a personas y activistas LGBTIQ+.
La retórica virulenta usada por algunos políticos y líderes está impulsando los ataques en línea contra las personas LGBTIQ+, especialmente contra las personas transgénero.
Las elecciones se han convertido en campos de batalla de odio. Según un estudio realizado en 2024, las campañas electorales celebradas en el 85 por ciento de los países encuestados contenían mensajes anti-LGBTIQ+.
A nivel mundial, alrededor del 45 por ciento de los jóvenes LGBT+ denuncian haber sido víctimas de acoso en la escuela.
En este Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia, queremos denunciar estas tendencias y nos comprometemos a revertirlas.
Los Estados deben poner fin a la violencia y discriminación contra las personas LGBTIQ+, y deben derogar leyes tendenciosas, investigar todas las violaciones y exigir rendición de cuentas a los perpetradores.
Tanto los Estados como las empresas tecnológicas deben adoptar medidas de peso contra el odio y la violencia digital.
También hemos de promover y proteger el derecho de las personas LGBTIQ+ a participar en todas las esferas de la vida, desde la política hasta los negocios, la cultura y la educación.
La historia ha demostrado que cuando las sociedades normalizan el odio y la discriminación contra las personas LGBTIQ+, se sientan las bases para una represión más amplia.
Al contrario, la evidencia muestra que las sociedades que asumen la diversidad y la igualdad de derechos para todas las personas son más innovadoras, más creativas, más resilientes y más pacíficas.
Hoy y todos los días, mantengámonos unidos y valoremos la libertad de vivir y amar libremente.
